Factores que bloquean tu capacidad de acción
A menudo, lo que percibimos como problemas de motivación es en realidad el peso acumulado de trastornos emocionales, como la tristeza persistente o una depresión que nos impide avanzar. El agotamiento derivado del burnout o las dificultades laborales constantes nos vacían, mientras que la ansiedad y el estrés crónico consumen los recursos que dedicaríamos a nuestros proyectos. En otros casos, es el insomnio el que, al privarnos de descanso, nos deja sin la energía mínima necesaria para enfrentar los problemas de adaptación cotidianos, limitando nuestro horizonte.

